Último día de mi baja maternal

Hoy es mi último día de mi baja maternal, y la verdad es que hasta la semana pasada pensaba que lo llevaba bien. Repito: hasta la semana pasada. Este lunes ya me levanté con un cosquilleo en la tripa y unas ganas locas de salir a pasear y aprovechar al máximo de mi bebé, que de pronto se ha hecho mayor. Y es que esto de la baja maternal de 16 semanas me parece tan ridículo y patético que no puedo más que cabrearme cada vez que lo pienso.

Hoy parece que el tiempo está igual de depre que yo y en mi último día “juntos”, nos hemos quedado en casa. Él durmiendo y yo mirándolo… No puedo dejar de hacerlo. De hecho, al llegar a casa no lo he puesto ni en su cuna. Lo he dejado en el carro a mi lado para no perder ni un segundo sin él.

Mañana toca volver a ponerse el reloj, volver a correr para no llegar tarde a los sitios, y volver a estresarme, lo sé. Pero si una cosa he aprendido en este tiempo, es a aprovechar al máximo el tiempo que paso con mis hiijos. Parece un tópico, pero no es más que una realidad: hasta hace unos meses pensaba que disfrutaba mucho con mi hija la mayor, pero en esta última baja maternal me he dado cuenta de que no le dedicaba el tiempo suficiente. Está claro que el pequeñajo es el que más me necesita y me ha necesitado este tiempo, por supuesto. Pero lo cierto es que la relación con mi hija mayor ha cambiado, y mucho. Aunque me parezca triste y difícil de reconocer, estos últimos meses he aprendido a jugar con ella sin la presión de llegar tarde a los sitios, he aprendido a escuchar sus reflexiones sin estar más pendiente de que se vista o se peine, he aprendido a tardar 30 min en llegar a un sitio al que podría llegar en 10, he aprendido a responder veinte “porqués” encadenados sin perder la paciencia, he aprendido a ronronear con ella en la cama y a reírnos sin parar solamente con mirarnos, he aprendido a jugar y jugar sin estar pensando en la brigada de limpieza que necesitaría para recoger todo el desastre… Y es que aunque no hace falta ser un lumbreras para saber que los niños necesitan tiempo, sí que es verdad que, como dice un anuncio de coches “cuando trabajes, trabaja; y cuando juegues, juega”.

Un saludo.

 

Pd: que conste que me apetece, y MUCHO, volver a trabajar, volver a estar activa laboralmente, volver a tener vida social y volver a la rutina. Almenos, a día de hoy.

 

Los primeros días de tu bebé

bebeCuando nació mi primera hija, recuerdo horas y horas mirándola mientras dormía, con una sonrisa permanente y una felicidad máxima indescriptible. Creo que las que sois mamis sabéis a lo que me refiero.

Al nacer mi segundo peque, ya la cosa explota de felicidad. Tienes todo lo que habías soñado: una familia increíble, una hija mayor que te la comerías a besos (aunque a veces te preguntas “porqué no te la has comido antes”) y un bebé precioso, el mejor bebé que podrías haber tenido y al que quieres con locura (aunque estando embarazada te planteabas seriamente si podrías quererlo tanto como quieres a tu primer hijo).

Lo miro y todavía no me lo creo. Es mío!!! Un bebito dulce y amoroso que se deja hacer de todo, la cosa más buena y cariñosa que solamente con mirarlo ya me sonríe, el hermano manejable y sobable que cualquier hermana de tres años querría tener… en fin, qué os voy a contar. Soy tan feliz!

bebe

Y una de las cosas que más gracia me ha hecho ha sido el volver a pasar por lo mismo que la primera vez. Aquellos pequeños detalles que habías olvidado los primeros días de tu bebé, quizás porque no son tan vitales como verlos crecer, pero que ahora que los revivo de nuevo me parecen súper tiernos, graciosos y entrañables al mismo tiempo:

– me encanta cuando duerme con las manos bien cerradas, como si escondiera su mejor tesoro, aunque al abrirlas descubras pelos de mamá, borlas del dou-dou o cualquier cosa, más bien asquerosa, que te puedas imaginar.

– se me para el corazón cada vez que lo veo dormir y no me vuelve a latir hasta que compruebo, poniendo mi mano en su pecho, que sigue respirando y durmiendo tan plácidamente (he de confesar que sigo haciéndolo con mi hija mayor).

– me parto de risa cuando ves como se duermen y, en cuestión de segundos, ponen sus ojos en blanco, incapaces de mantener los párpados abiertos (aunque también tienen el don de despertarse en cuestión de segundos, cuando creías que podrías disfrutar de una siesta de sofá y manta de campeonato).

– me paso el día frota que te fortarás limpiando nuestras camisetas. Que alguien ponga de moda las hombreras por fuera de la camiseta, por favor! Tengo ronchas blancas en todooooo mi vestuario.

– madre mía que drama cuando se les cae el chupete!!! ¿Algún inventor en la sala que cree un sistema de gomas elásticas para sujetar el chupete por las orejas? (cada vez que lo pienso me parece más cruel, lo sé, pero no me digáis que no lo habías pensado nunca).

– me parto de risa cada vez que le pongo una camiseta/ body que se le ha hecho pequeña en minutos. Hacen mucha gracia, enchovaditos como en un mallot de ballet… Cada vez que me ocurre esto, me digo: “vale, esto ya le va pequeño. Pero con lo que me ha costado ponérselo, hoy ya se lo dejo puesto” (y, ciencia pura: va y justo ese día te encuentras por la calle a alguien conocido…).

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Y así un montón de cosas más. La verdad es que el primer año de vida cambian mechados y yo creo que como mamis no estamos preparadas para ver crecer tan rápido a nuestros peques. Y a ti, ¿qué más cositas te hacen gracia de los primeros días de tu bebé?

Hasta pronto!

5 apps educativas para niños

Lo reconozco: yo era de aquellas que pensaba que niños y tablets no debían de ser compatibles y de las que decían “yo no lo dejaré el móvil a mi hija”. Pues bien, debo reconocer que te salvan de más de un apuro cuando estás en un restaurante, en el autobús o en la consulta del médico esperando. Así que, retiro lo dicho. Y es que ahora mismo estamos en fase “hipnotizada por la Peppa Pig y el Caiou” y aquí la menda es la primera en permitirlo (y además voy yo y se lo pongo en inglés, así mi mala conciencia se ve disipada pensando que “por lo menos algo se le quedará”).

Pero claro, una cosa es tener a los niños en “modo off” un ratillo, y la otra que estén pegados toda la tarde a la tele o a la tablet.

Así que, en una tarde de mala conciencia pensando “yo también soy del Club de Malasmadres” (cosa que además es cierto, soy del club) me volví loca buscando apps educativas. Algo bueno tendrán los dispositivos actuales, ¿no?

Y ya que un ratillo al día es “inevitable” (nuestra hija es ver la tablet y lanzarse a por su presa), mejor enseñarles aplicaciones educativas para que se diviertan a la vez que aprenden. ¿No os parece? Así que… aquí una selección de apps educativas para niños de diferentes edades:

iCuadernos (by Rubio)

rubio
Ahora que se acerca el veranito, ¿quién no recuerda los famosos cuadernillos de verano?
Pues bien, esta app es como los cuadernillos de nuestra época, donde poder hacer los deberes de verano y con la ayuda adicional de un tutor (Búho-tutor), que le explica al niño el ejercicio y lo corrige si se equivoca. Hay cinco categorías (operaciones, problemas, educación infantil, colorear y Ab1) y en cada una de ellas se pueden adquirir varios cuadernos en función de la dificultad.

La app en sí es gratuita, se paga por los cuadernos (la mayoría entre 0,99 y 1,99 euros).

Children’s Day Map

childrens
Se trata de una app para que los más peques aprendan inglés. Se trabajan los días de la semana, meses y años, el tiempo, la ropa, las rutinas, las estaciones del año…. La verdad es que nos ha gustado mucho porque es muy sencillita e intuitiva y además, es gratuita.

Bye bye Fears

byebyefears
Realizada por un equipo de psicólogos, se trata de una aplicación para superar miedos infantiles y rabietas. Esta aplicación cuenta con distintos mundos, en cada uno de ellos un personaje muy simpático nos va a poner en situación para ir superando “pruebas”. Es una buena manera de vencer los miedos y descubrir las emociones de los más peques.

Con una área de padres con consejos, el precio de esta app es de 2,99 euros.

Family Team

team
Una aplicación que convierte las tareas de casa en un juego. Se trata de asignar tareas a cada jugador para después evaluarlas. Una manera divertida de hacer que tus peques colaboren en casa sin que lo vean como una obligación aburrida.

Existe versión gratuita y versión premium, ésta última cuesta 1,99 euros.

Osmo


“Jugar más allá de la pantalla”. Una combinación de app + juego físico. Este juego contiene dos accesorios para poner en el iPad: una base y una herramienta que es la que integra la realidad con el mundo digital. Compuesto de 4 juegos (Masterpiece, Words, Tangran y Newton), quizás el Masterpiece es el más impresionante, ya que permite coger cualquier imagen, convirtiéndola en un dibujo para poder calcarla en un papel y crear increibles efectos. Los otros juegos son perfectos para crear formas físicas que vemos en pantalla, adivinar palabras con fichas a través de imágenes y fotografías que nos van pareciendo y dibujar formas y objetos donde nuestra imaginación y agudeza son la clave.

Está pensado para niños de entre 6 a 12 años pero la verdad es que creo es más extensible, tanto para niños más pequeños como para mayores, según el juego y la dificultad del nivel. De precio: 89 euros (tener en cuenta que no es una app cualquiera que manejemos sólo desde el ipad, sino que es también un juego físico, con sus fichas y sus componentes).

Y aquí nuestra selección de apps educativas para niños. ¿Nos recomendáis alguna? ¡Queremos saber!

Cookies caseras

Ayer estuvimos de cocinitas en casa. A la peque le encanta ‘marranear’ en la cocina así que nos pusimos con las manos en la masa e hicimos unas simples y buenísimas cookies caseras:

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La verdad es que son súper fáciles de hacer y al ser pastosas, no eran difíciles de manipular (a ella se le pegaban un poco pero con las manos enharinadas se trabajaba mejor).

Cookies caseras

Cookies caseras

Cookies caseras

Cookies caseras

La verdad es que lo pasamos genial! Os recomiendo buscar recetas fáciles para hacer con vuestros hijos. Ellos se lo pasan pipa manipulando alimentos y además les encanta comer después sus creaciones. ¡Se sienten súper orgullosos!

Ah! Aquí la receta de cookies caseras:

1 huevo

80 gr de azúcar

180 gr de harina

60 gr de mantequilla

1 sobre de levadura

2 cucharaditas de azúcar avainillado

100 gr de pepitas de chocolate

 

Mezclar todos los ingredientes hasta que quede todo bien pastoso (añadiendo las pepitas en último lugar). Precalentar el horno e introducir las cookies caseras de 12 a 15 minutos (máximo) a 180 grados (ojo no os paséis con demasiado horno, que luego se quedan duras y no valen nada!).  Buen provecho!